Encias

Las encías son grandes protagonistas de la salud bucal, ya que junto con el hueso son las estructuras que soportan todos sus dientes.

Las encías sanas no sangran, son de color rosado y tiene un aspecto granulado, “en piel de naranja”. Este mismo aspecto deben tener las “papilas interdentales”, esos pequeños triángulos de encía que se dibujan entre los dientes.

Por el contrario unas encías enfermas sangran fácilmente, son de color rojizo y están hinchadas y blandas.

Puede aumentar la sensibilidad al frío. En fases más avanzadas puede aparecer flemones o abcesos dolorosos en las encías y movilidad y desplazamiento de los dientes.

Atención, los fumadores no sangran aunque estén afectados

Es labor del especialista valorar el grado de afectación (si existiera) y ofrecer el tratamiento necesario en cada caso.

La evolución desde una simple inflamación de las encías (que sólo con una adecuada higiene profesional y otras recomendaciones por parte del especialista) a padecer enfermedad periodontal severa, es un largo proceso silencioso e indoloro, pero altamente perjudicial para la salud dental, tanto que puede acabar con la pérdida de los dientes. Con un diagnóstico precoz puede ser evitado.

En la actualidad, devolver la salud y la belleza a las encías es perfectamente posible mediante técnicas indoloras, control de hábitos nocivos; enseñar buenas técnicas de cepillado y mantenimiento periódico que, en suma, ayudará a la conservación de los dientes.

Encias esteticas

¿Qué es la SONRISA GINGIVAL?

Otras veces las encías están sanas, pero cuando sonreímos y el labio superior sube se ve demasiada encía. En una situación “ideal” al sonreír por encima de nuestros dientes superiores, no debe verse más de 1 – 2 mm de encía. Cuando al sonreír mostramos más de 2 mm de encía, el resultado puede ser bastante antiestético. Es lo que se conoce como “sonrisa gingival”.

 

Si una persona muestra un exceso de encía al sonreír, es muy importante saber cuáles son la causas para poder hacer un diagnóstico correcto

1er paso, hacer un análisis de la sonrisa para posteriormente, si procede, remodelar la encía que sobra para devolver al diente todo su esplendor; no se trata de hacer los dientes más largos, sino de recuperar su tamaño natural.

Se realiza en una sola sesión de 30 minutos y el procedimiento es indoloro. Al día siguiente podemos hacer nuestra vida con absoluta normalidad.
El postoperatorio es muy favorable, observándose un aspecto adecuado a los pocos días y un resultado estético espectacular de la sonrisa.